Feeds:
Entradas
Comentarios

Posts Tagged ‘laicismo’

La forma en que el Islam considera el fenómeno de la apostasía es complejo y espinoso. Está dividido básicamente en dos corrientes: Una, que se basa en los versículos del Corán, predica el derecho al librepensamiento. La otra, basada en los “hadices” o dichos de los profetas posteriores y externos al Corán, sostiene la pena de muerte como castigo para el apóstata.

En un magnífico artículo titulado: “Libertad de conciencia y apostasía en el Islam”, Abdenur Prado hace hincapié en el hecho de que “la libertad de conciencia es uno de los principios más firmemente y reiteradamente establecidos en el Qu’rán, sin que pueda caber la menor duda sobre ello”. Prado justifica esta aseveración con los siguientes versículos del libro sagrado musulmán:

Ciertamente, hemos hecho descender sobre ti
esta escritura divina, que expone la verdad,
en beneficio de toda la humanidad.
Y quien elija ser guiado [por ella],
lo hace por su propio bien,
y quien elija extraviarse,
se extravía sólo en detrimento propio;
y tú no tienes poder para determinar su destino.
(Qur’án 39: 41).

Exhórtales, pues, [Oh Profeta]; tu tarea es únicamente exhortar:
no puedes obligarles [a creer].
(Qur’án 88: 21-22).

Y di: “La verdad [viene] de vuestro Sustentador:
así pues, quien quiera, que crea, y quien quiera, que la rechace”.
(Qur’án 18: 29).

Tú no puedes obligarles en absoluto [a creer].
Aún así, advierte, por medio de este Qur’án,
a todo aquel que tema Mi advertencia.
(Qur’án 50: 45)

Y si tu Señor quisiera creerían todos los que están en la tierra.
¿Acaso puedes tú obligar a los hombres a que sean creyentes?
Ningún alma puede creer si no es con permiso de Al-lâh.
(Qur’án 10: 99-100)

Después de leer esto, nos preguntamos en qué se basan entonces las órdenes de ejecución a apóstatas, emitidas por autoridades religiosas en países como Irán y Somalia. De este último país nos llegó en julio de 2009 la aberrante noticia de que siete personas habían sido decapitadas por milicianos islámicos, a causa de haber abandonado se fe y practicar espionaje. Sucede que estas escuelas de jurisprudencia basan sus sentencias en ciertos hadices que contradicen el precepto coránico a este respecto.

A continuación cito los hadices más comúnmente usados para justificar el asesinato:

“No es lícito {derramar} la sangre de un musulmán, salvo en uno de estos tres casos: el casado que comete adulterio, vida por vida, y aquel que abandona su religión y se enfrenta a la Comunidad”.

“A aquel que cambia de religión, matadlo”

Al igual que sucede en la mafia y en otras organizaciones criminales, se impone la muerte al que decide marcharse.

Toda esta situación se agrava por estar el Islam asimilado al Estado en la mayoría de los países bajo esta fe. Con lo cual, la ley que se aplica a los ciudadanos es la ley que dictan las escuelas de jurisprudencia religiosa, las cuales a pesar de sus contradicciones, han aceptado los hadices precedentes.

Visto lo visto la situación no es nada propicia para el que quiera desvincularse de la religión musulmana. Existe, sin embargo, la esperanza de que algún día se respete la libertad de conciencia en el Islam, gracias a un buen número de intelectuales religiosos que rechazan la barbarie de las ejecuciones a apóstatas, entre otras graves injusticias dentro de su comunidad. Fue este el caso de Hassan Turabi, proclamado apóstata por el Comité de Ulemas Musulmanes de Sudán, en abril de 2006. Lo que le valió esta condena fue haberse declarado a favor del matrimonio entre una mujer musulmana con un no musulmán, además de haber defendido el imamato (sacerdocio) femenino.


Share on Facebook

Share

Anuncios

Read Full Post »


La etimología de la palabra, de origen griego, nos da la idea general: apos (fuera de) y stasis (colocarse). De acuerdo con la definición de la Real Academia Española, es “la negación, renuncia o abjuración a la fe en una religión.” Dicho en otras palabras, en lo referente a la Iglesia católica, mediante el acto de apostatar se anula tu bautismo y dejas de ser considerado como católico. Vale aclarar la diferencia que existe con otros conceptos como herejía y excomunión.

Por una parte el término herejía hace referencia a la negación o modificación de un dogma o creencia dentro de una religión dada. Es decir, el hereje sigue siendo un creyente, sólo que mantiene una visión diferente de la oficial con respecto a una parte de la religión que profesa. Algunos herejes famosos fueron Pablo de Samosata obispo de Antioquía en el siglo III, que sostuvo que Jesús fue un hombre corriente hasta recibir el bautismo,  Arrio (280-336), quien negó la naturaleza divina de Jesús y la existencia de la Santísima Trinidad, esa absurda y extravagante idea católica de que su dios es uno y tres a la vez, o Pelagio, teólogo británico del siglo V quien, entre otras cosas, osó conjeturar que los niños muertos sin bautizar eran aceptados en el paraíso.

Por otro lado está el concepto de excomunión, que según el Código de Derecho Canónigo de 1312, es una medida aleccionadora o medicinal, que pretende hacer recapacitar al afectado para que finalmente vuelva al redil. Quien ha sido excomulgado, al igual que el apóstata, no puede participar del rito de su comunidad religiosa. Hace unas semanas, la Conferencia Episcopal de España amenazó con excomulgar a todo aquel legislador que apoyara la reforma de la Ley del aborto. Sin embargo, cuando se les hizo notar que el rey Juan Carlos I había avalado dicha ley con su firma, sacaron a relucir su ilimitada capacidad de hipocresía, marca de la casa, y adujeron lo siguiente: el caso del rey es un caso único y por tanto recibirá un trato único. Parece que ya no somos todos iguales ante los ojos del Señor.

Cabe destacar que la apostasía no se hace efectiva hasta que no se sigue el procedimiento formal ante la Iglesia. Esto significa que aunque un persona se haya alejado en la práctica de forma total de su religión, sigue considerándose católico, tanto para la Iglesia como para el Estado. Esto es muy importante, ya que las religiones reciben un subsidio según la cantidad de fieles que poseen en un determinado país. Por lo tanto si no apostatas, colaboras no sólo moralmente, sino también económicamente con el culto católico.

Share on Facebook

Share

Read Full Post »